El tiempo nos dejó hacer cuatro salidas, dos buenas y dos no tanto.
En dos de esas salidas subimos a dos montañas a las que para llegar hay que sudar la camiseta, pero las otras dos montañas está preparadas para que suba cualquiera sin esfuerzo.
Una de ellas, el Kitzsteinhorn, de 3.225 metros es uno de esos ejemplos de lo que no debería de hacerse en una montaña; es una montaña "muerta".
Se encuentra en la estación de esquí de Kaprun y un teleférico te deja a 3.005 metros, en la cabecera de un glaciar en el que se esquía incluso en verano.
Los 200 metros de desnivel se suben haciendo zetas, ya que hay bastante pendiente, pero están literalmente "cosidos", como si de una vía ferrata se tratara.
Para muestra aquí se adjunta el anuncio que se hace por los guías y oficinas de turismo de Kaprun para subir un "tres mil" sin dificultad.
Isabel y yo subimos solos, ya que la noche anterior había nevado y la cosa estaba delicada por la nieve que cubría la roca.
Todavía me parece mentira que los austriacos hallan hecho algo así en sus montañas, pero bueno, supongo que habrá más como esa, y en los meses de más afluencia serán una romería: PONGA UN TRES MIL EN SU VIDA

Pensando en ello y en la masificación me acordé de una foto que los amigos de Haciendo Camino pusieron en su página cuando subieron al Mont. Blanc.
En concreto me refiero a una en la que se muestra un montón de gente haciendo cola para subir el corredor del Mont Maudit: "a c o j o n a n te". Si es así por la
Ruta de los Cuatro miles como estará la subida por el Gouter.
Aunque, como no, me llama la atención el techo de los Alpes, me niego a subir a una montaña en esas condiciones, no me merece la pena, por mucho que sea el Mont Blanc.

Hace unos días volví sobre el tema al recortar los artículos que me interesan de una revista a la que he estado suscrito durante diez años y hasta hace un par de meses.
Había una foto del Puente de Mahoma, en el Aneto, que servía como ejemplo para una breve reseña sobre la acumulación de visitantes de esta cumbre durante el verano.
La foto en si misma lo dice todo. Hay que reconocer que todos los que aparecen en ella o son unos valientes con un par de huevos, o son unos indocumentados.
Yo, que no tengo un pelo de valiente, JAMAS me metería ahí.
He estado dos veces en la cumbre del Aneto y las dos he estado solamente con la gente con la que iba, uno en una ocasión, y tres en la otra.

Creo que existen muchas montañas y muy bellas a las que, bien por falta de nombre bien por falta de altura, la gente no acude o lo hacen cuatro en guerrilla (y puedo dar montones de nombres de ellas en el Pirineo).
Lo siento por aquellos que solo valoran el "hacer un tres mil o un cuatro mil, o ....., a ser posible con renombre, despreciando las demás.
Eso si, mola mucho contar luego que has subido (o te han subido) a tal o cual montaña famosa, aunque lleves cuatro días en esto del monte.