8.10.06

SALIDAS AL MONTE 2006

2006/10/06 La Maliciosa por la Barranca.
2006/09/29 Besiberri (nos dimos la vuelta por el aguacero).
2006/09/08 Vértice del Anayet, por Canal Roya.
2006/08/12 Tuca Blanca, desde Candanchú.
2006/08/13 Desde Coll des Moines a Coll de Astun por el cordal.
2006/08/14 Sentier de la Liberté (zona de Lhers, en Lescún).
2006/07/11 Pique Longue de Vignemale.
2006/07/08 Pic Arnouse (Somport).
2006/07/06 Pico Salvaguardia desde el Hospital de Benasque.
2006/07/04 Presa Cavalhers-Refugio Ventosa y Calvell.
2006/06/24 Pico Cilindro, vuelta en el lago helado por amenaza de tormenta.
2006/06/18 Coll de Saubathou (Lhers).
2006/06/17 Refugio de Pombie.
2006/06/11 Siete Picos desde el Puerto de Navacerrada.
2006/06/03 Aneto por el corredor Estasen.
2006/05/28 La Peñota, desde la estación de Cercedilla.
2006/05/14 Pico Gabedaille (Somport).
2006/05/06 Via en la Punta Amparo V+. Emp. con via en el Yelmito 6a (Villarejo).
2006/04/30 Tuca blanca, con esquís.
2006/04/09 Coll de Aydius, Valle de Aspe (Francia).
2006/04/02 Agujas de Cardaño, con esquís.
2006/04/01 Espigüete, por la cresta (sin cumbre por el horario).
2006/03/26 Peñalara, con esquís.
2006/03/25 San Mamés-Las Chorreras.
2006/02/18 Canencia - Cabeza de la Braña.
2006/01/21 Pico del Nevero (curso con Narci).
2006/01/15 Cercedilla-Pico del Aguila-Peña Bercial.

30.7.06

PIQUE LONGUE DE VIGNEMALE (3.298), 11/7/06
El Vignemale es una de esas montañas que cuando las ves sientes su llamada, será por su historia o por su belleza o simplemente porque es una de las montañas más alpinas del Pirineo.
Este verano decidimos subir a su cumbre por Gavarnie, recorriendo el valle de Ossoue, al que se accede desde el mismo Gavarnie, por una carretera que se convierte después en una pista bastante accesible para coches en la que el único cuidado que hay que tener es no atropellar a las marmotas que la cruzan.
Llamamos al refugio de Baysellance pero, claro, no hay plaza, así que decidimos hacerlo de tirón desde el final de la pista que recorre el valle de Ossoue, hasta la presa, en donde hay buenos sitios para poner la tienda, aunque es Parque Nacional y solo se puede hacer desde las 20 a las 8 horas.
Salimos a las 5 de la mañana y tenemos la suerte de que nubes altas ocultan el sol, ya que el día apunta caluroso y con sol el glaciar sería un horno.
El recorrido es variado aunque largo. Se sube por el valle, que, pasado el embalse, se va estrechando, para salir a un pequeño circo que se atraviesa para seguir subiendo en dirección al glaciar hasta llegar a la desviación que lleva al refugio de Baysellance.
Cogiendo el camino de la izquierda, ya con el glaciar (o lo que queda de él) a la vista, se asciende por la morrena hasta llegar a la nieve. Es la parte más árida y más dura de la ascensión.
En este tramo están tres de las cuevas que hizo tallar Russell en un lugar llamado Bellevue, que se pueden usar como refugio.
Al pie del glaciar nos calzamos los crampones, coincidiendo con un montón de gente que viene del refugio; todo el mundo quiere aprovechar el buen tiempo que da la meteo.
Creemos que nuestra marcha es lenta, pero vamos adelantando gente en la parte más empinada del glaciar y llegamos al pié del pico a la vez que otra pareja francesa, que también lleva buen ritmo.
Nos quitamos los crampones y trepamos (hay tramos que hay que echar las manos) por el pico hasta la arista, que cuelga con un patio espectacular hacia el valle de Gaube, continuando por ella hasta la cumbre.
Total 4h45mm. y 1.464 metros de desnivel desde la presa.
La cumbre cubre cualquier espectativa. Es impresionante la visión del Pirineo en todo su esplendor.
Se ve desde el Midi de Ossau hasta el de Bigorre; desde el Balaitus y los Argualas hasta Monte Perdido; desde.......todo.
Compartimos la cumbre con la pareja de franceses, y nos hacemos fotos mutuas durante media hora, solos en la cumbre (todo un lujo), hasta que vemos aparecer a más gente que llega, momento en que decidimos irnos.
Nuestra intención es recorrer la cresta que une la cumbre de la Pique Longue con el Clot de Hount, muy aérea pero sin grandes dificultades.
En ello estamos cuando llegamos a una paso bastante expuesto, pasado la mitad del recorrido. Dado que no llevamos cuerda y no lo veo claro decido bajar de nuevo al glaciar.
De nuevo en la nieve nos dirjimos a las cuevas superiores de Russel (otras) excavadas en la roca, cerca del Coll de la Cerbillona, al que subimos y reponemos fuerzas sin dejar de admirar el impresionante paisaje hacia el Valle del Ara, ya en España, con las cumbres del lejano Valle de Tena al fondo.
Desde aquí es muy fácil ascender el Clot de Hount, a un lado, y la Cerbillona, al otro. Hay además otros picos por encima de los 3000 metros fáciles de alcanzar desde aquí. En total son 10 los picos cercanos de más de 3.000 metros.
Nosotros decidimos bajar de nuevo por el glaciar con ánimo de estar en el coche a mediodía para volver a casa en el mismo día.
Lo que por la mañana era hielo se ha convertido en un rio por lo que tenemos que bajar buscando la nieve para no empaparnos los pies.
Tardamos 2h45m en bajar hasta el coche.
En total hemos invertido 9 horas, incluidas paradas.
Es, sin duda, una de las ascensiones más bonitas y satisfactorias que he hecho, pero quedamos con la intención de volver en primaver para hacerla con esquís de travesía.

1.6.06


Subida al Moro Almanzor, Gredos, 2.592 m
Por fin es viernes. Las cuatro de la tarde es la hora de salida prevista, pero, como siempre, hay algún "tardón" que la retrasa. Nos vamos en una escapada relámpago al Circo de Gredos con la intención de subir el Pico del Moro Almanzor el sábado por la mañana y volver a Madrid por la tarde. La cosa empezó hace un mes cuando mi amigo Amador me dijo que quería que les llevara a Gredos, al Almanzor, a él, a su cuñado y al hijo de éste. Al final se animaron también otro amigo, Pedro, y mi mujer Isabel.Como ya nos esperábamos nos pilla el atasco de salida de Madrid y llegamos a la Plataforma más tarde de lo previsto. Tenemos algo de prisa, ya que hemos reservado plaza y cena en el Refugio Elola.
Un cartel nos indica que se tarda 2:30 h en llegar, pero, yendo bien, se puede hacer en 1:30 h. Nosotros tardamos 1:45 h.Llegamos a las 21h, cenamos y, después de un poco de charla con gente conocida con la que nos hemos encontrado, nos vamos a dormir, ya que los desayunos empiezan a las 7:30 y queremos estar los primeros para no pasar mucho calor en la subida. La subida normal al Almanzor se hace por la Hoya Antón, camino de la Portilla Bermeja, enorme y largo caos de piedras. Empezamos flojito, algunos hace tiempo que no salen al monte; otros van más fuerte, el padre e hijo y mi mujer. Hacia la mitad de la Bermeja sale la Portilla del Crampón. Es una subida no muy larga pero sí bastante dura en la que, en invierno, es necesario tener conocimientos de uso de crampones y piolet y del manejo de la cuerda. Muy técnica, vamos.En verano no tiene más complicación que su dureza por lo que a algunos les cuesta lo suyo, pero merece la pena parase a ver las excelentes vistas del Morezón, Hermanitos y Perro que Fuma. Mi mujer y los dos Alejandros (padre e hijo) suben fuertes; otros dos suben más retrasados y yo me voy quedando con ellos. Por fin se acaba la cuesta y llegamos al collado. Preciosa vista del Cuerno del Almanzor y las peligrosas Canales Oscuras. Nos encontramos con tres personas que bajan de la cumbre. Son los primeros del día en coronarla. Detrás de nosotros llega otra pareja. Desde aquí se sube a la cima por un terreno algo más complicado para aquellos no acostumbrados a trepar. Justo antes de la cumbre hay un par de pasos que asustan un poco. Yo, que tengo mentalidad de montañero de los de antes, pienso que a la cumbre tenemos que subir todos juntos, pero hay gente que no tiene esos sentimientos y tira hacia arriba sin esperar a nadie y por un camino distinto, muy delicado y expuesto.Los cuatro que quedamos subimos juntos hasta el paso clave, pero uno de nosotros dice que por ahí no sube y que nos espera. "De eso nada, has venido al Almanzor y vas a subir con nosotros".Previendo el caso me he traído una cuerda, algunos anillos y mosquetones y una placa Gri-gri. Ato a mi amigo y subimos sin mayores dificultades. De la pareja que nos seguía hay otro que se asusta y no quiere subir; le ofrezco la cuerda y también sube. La cumbre es bastante reducida, con una cruz metálica y un punto geodésico que no dejan espacio para mucha gente. No entiendo cómo, a estas alturas, no se han retirado de nuestras montañas todos esos "cachivaches", pero, en fin, ese es otro debate. Unas fotos y nos preparamos para la bajada, ya que empieza a verse una fila de gente que llega a la trepadita. Vuelvo a atar a mi compañero para el destrepe. Uno de los siguientes en subir me dice que si puedo esperar a que bajen ellos porque hay tres personas que les da "yuyu" el destrepe. "Pues claro, lo que haga falta". En montaña, lo primero es ayudar al que va peor; y más si es un tema de seguridad. Después de un buen rato me reúno con mis compañeros. La fila de gente que sube empieza a ser enorme. Les propongo bajar por la Portilla de los Cobardes a coger el camino que va por debajo del Cuchillar de Ballesteros hasta el Venteadero y luego bajar desde allí al refugio. Una vez más hay quien quiere correr demasiado y se va siguiendo unos hitos equivocados que bajan más de lo previsto y acaban perdiendo el camino. Igual que en la cumbre nos quedamos los cuatro que nos vamos esperando, ya por camino equivocado. A Pedro le ha "mordido" la montaña y baja mal. Esta expresión es de un amigo profesor de la Escuela de Alta Montaña y describe perfectamente esa sensación de depresión que te entra cuando vas mal y parece que no se acaba nunca el sufrimiento, dándote ganas de pararte y que suban a buscarte (o lo que sea). El padre y el hijo, los dos "rápidos", han desaparecido y ni les vemos ni les oímos; los demás seguimos unos hitos que nos llevan finalmente a una barranquera sin salida aparente: la cosa se complica. Hay dos posibilidades: volver atrás, lo que descartamos viendo el estado de uno de nosotros, o intentar un destrepe algo delicado ayudándonos nuevamente de la cuerda. Amador y mi mujer destrepan, pero... llega la tormenta. Agua a jarros, truenos, etc... Ato a Pedro y le descuelgo. Quedo yo que, con el aguacero que está cayendo, se me hace inviable el destrepe sin riesgo de caída. Son unos 10 ó 12 metros, pero el golpe en caso de resbalón puede ser definitivo. Decido rapelar abandonando un cordino en un puente de roca. A todo esto habíamos visto a los otros dos, antes del aguacero, arrastrando el culo por unas lajas bastante lisas, caída natural de agua. No quiero pensar lo que hubiera pasado si les pilla la lluvia allí metidos, un auténtico tobogán de agua. Alejandro padre ve desde abajo que no nos movemos por lo que sube a ver qué pasa. Al final bajamos todos juntos hasta el refugio sin más historias. La confusión nos ha tenido parados una hora larga. Llegamos al refugio a las 15:30h. Pedro ya ha recuperado el ánimo, sobre todo después de la comida en la pradera de la Laguna Grande. Seguro que al final le quedará el buen recuerdo de la cumbre. Despuás vuelta al coche por ese horroroso camino que están haciendo desde los Barrerones a la Plataforma. Cualquier día de estos lo asfaltan y ponen un asador. Uno, que no es un alpinista pero lleva muchos años en esto, llega, una vez más, a la conclusión que no hay que subestimar la alta montaña y que cualquier excursión o ascensión "fácil" puede complicarse más de la cuenta. Unas veces por el tiempo, otras por la inexperiencia o exceso de confianza o, la mayoría de las veces, por falta de sentido común. En fin, una experiencia más, de esas de las que se aprende, con buen final y el recuerdo de la cumbre del Almanzor y los ratos compartidos con gente querida.
Jorge Ortiz de Taranco (10 de julio de 2005)



ESQUI DE MONTAÑA, TRAVESIA, RANDONEE, ..ARRASTRAR LOS ESQUIS, VAMOS.


El esquí de montaña o travesía, consiste en subir por el monte arrastrando unos esquís por la nieve. Estos llevan pegadas unas “pieles de foca” que “muerden” la nieve evitando deslizarse hacia atrás. La fijación se suelta en el talón para subir y se fija cuando hay que bajar, despegando también las pieles de foca (que no son de foca, son sintéticas) para deslizarse por la nieve.
Se podría considerar como una mezcla entre el esquí de fondo y el esquí alpino (de pista).
Para practicarlo y disfrutar de las bajadas es necesario tener un nivel de esquí medio, por lo que es recomendable haber pasado antes por algún curso en alguna estación de esquí. También hay que tener conocimientos del uso de piolet y los crampones y, en general, saber moverse por la montaña en invierno.

Pero el objeto de estas letras no es explicar en que consiste esta actividad ni sus técnicas; hay numerosos, y muy buenos, manuales al respecto.

Quisiera transmitir la sensación de libertad y placer que proporciona el esquí de montaña, lejos de los remontes mecánicos, disfrutando de eso que a nosotros nos gusta tanto: la montaña nevada.
Es una actividad dura en la subida, pero fantástica en la bajada, aunque no siempre.
La diferencia de esquiar entre pistas preparadas y en laderas vírgenes es la gran variedad de nieves que te puedes encontrar: nieve helada, nieve polvo, nieve papa, nieve costra, nieve………(creo que los esquimales tienen no se cuantos nombres distintos para llamar a las distintas clases de nieves).

Pensad lo que sería una bajada esquiando del Aneto, del Garmo Negro, del Posets, del Peñalara, Cabezas de Hiero, Pico del Nevero, y tantas y tantas montañas cercanas (o no).
En mi caso, que llevo saliendo al monte desde que era chaval, allá por la antigüedad, siempre fui reacio a ir a una estación de esquí por aquello de la tontería y demás chorradas. Ahora también soy esquiador, y he comprobado que en las estaciones de esquí hay de todo, incluida gente que respeta la montaña, y que es otra actividad más con la que disfrutar de ella, y es, además, un paso intermedio para poder subir con garantía a una montaña por tus medios y bajarla disfrutando de giros y derrapajes.

Para comenzar, una vez se tiene un nivel de esquí medio, es conveniente hacer algún curso o, en su defecto, salir con gente que nos inicie. Especialmente la técnica del “foqueo”, tiene su miga, sobre todo en nieves duras.
Yo desconozco la técnica de raquetas, pero me da la sensación que tienen cierta similitud, aunque con los esquís hay que arrastrar y no levantar.

Otro factor importante a tener en cuenta es el peligro de aludes. Aunque andando o con raquetas también hay que considerarlo, con esquís es mayor la posibilidad de “cortar” la placa de nieve, por lo que no hay que subestimar la información sobre el nivel de riesgo de aludes (del 1 al 5).
Ahora existen unos pequeños esquís, utilizados para aproximaciones, que están mejorando para poder descender también con ellos.
También se ve cada vez más gente haciendo Telemark, método ancestral de esquí, cuyo material es polivalente para pistas y travesía.

En fin, espero que os animéis a probar esta actividad, sobre todo aquellos que ya sabéis esquiar.
Yo he hecho casi de todo, pero creo que no hay nada mejor que el esquí de montaña para disfrutar de ella en invierno.



AGUJAS DE CARDAÑO

Segundo día en Fuentes Carrionas. Hemos quedado pocos y decidimos ir a las Agujas de Cardaño, después de las indicaciones de Paco, nuestro anfitrión en el alojamiento, que, por cierto, nos sorprende con sus 64 estupendos años y su larga vida como alpinista.
Somos cinco: José María, Javier, Félix, Narci y Jorge. Perico y Santi deciden descansar.
Diana a las 5’30.
Narci y Jorge van con esquís de travesía lo que les supone hora y media de porteo a la espalda hasta encontrar la nieve.
Recorremos un largo valle hasta cruzar el río y entrar en el circo en donde se encuentra nuestro objetivo.
Al llegar a la nieve los peatones se calzan los crampones, ya que la nieve está durita, y lo esquiadores los esquís.
Después de tres horas llegamos debajo de las agujas, después de haber pasado por un lago helado con vistas preciosas de ese pedazo de montaña que es el Espigüete y decidimos subir por el corredor que se encuentra más a la izquierda. No es muy largo, unos cien metros, con una inclinación de 45º y algún paso de 50º, pero resulta muy disfrutón.
Lo ascendemos rápido y llegamos a una brecha sin salida fácil. Hasta aquí mil metros de desnivel.
Narci propone subir a la aguja de la izquierda y encuentra un paso bastante expuesto, ya que nos hemos dejado la cuerda y demás trastos en el coche, por lo que tenemos que pasar con cuidado, resultando en este caso bastante incordio las tablas de esquí.
Al final salimos a otra brecha, pero mucho más ancha, desde la que bajamos otra vez hacia el circo del que partimos.
La esquiada por las palas con nieve recién transformada es fantástica, bajando un desnivel de 500 metros en 7 minutos; ha merecido la pena el porteo.
Los peatones bajan haciendo culo-esquí en algunos tramos.
Al final de la nieve nos volvemos a juntar y después de comer algo nos reunimos con Perico y Santi que habían seguido nuestras peripecias a través del walkie.
Todos juntos bajamos hasta los coches y acabamos en un restaurante donde nos damos un homenaje de despedida antes de volver a la jungla que es este Madrid.
Preciosa y sorprendente zona con muchas posibilidades para próximas salidas.

31.5.06

LESCUN

A unos 30 km. de la frontera del Somport y situado en el valle francés de Aspe, se encuentra el circo de Lescún. Se puede acceder también por el moderno Tunel del Somport, ahorrando curvas y tiempo.
El nombre lo toma de la principal población del valle, aunque solamente hay otro pequeño pueblo llamado Lhers.
Cuando entras en él te encuentras con un amplio valle de praderíos y fantásticos bosques de hayas que lo cubren todo hasta la altura en que aparecen esas señoras que nosotros, los mortales, llamamos montañas.
El valle está plagado de bordas y casas de labranza. Sus habitantes han sabido guardar, sin duda mejor que los de nuestro lado de la frontera, la naturaleza en estado puro, viviendo de lo que les ofrece, no solamente en Lescún, sino en todo el Gave de Aspe. Parece que no tienen ese ansia y esa necesidad de explotar sus cuentas de resultados llenándolo de edificios de apartamentos y del turismo arrasador. Sus principales visitantes somos nosotros, lo locos por el monte.
Desde el punto de vista que a nosotros nos interesa las posibilidades son muchas: excursiones, ascensiones, escaladas, barrancos, bicicleta, …
A simple vista podríamos dividir el Circo en tres zonas.
Por su lado derecho se accede a la zona del Pic d’Anie (2.504m); también se puede atravesar a Belagoa (Navarra) y a la estación de esquí francesa de La Pierre St. Martin.
La zona del centro está dominada por la mole del Billare (2.309m), enorme murallón de caliza, y por donde se accede al Lac de Lhurs, dominado por La Mesa de los Tres Reyes (2.424m) y el Dec de Lhurs (2.176m)
A la izquierda se encuentra la zona de Ansabere, cuyas estrellas son el Gran Pic (2.360m) y Petit Pic (2.300m) de Ansabere, este último con su famoso Espigolo, plagado de vías de escalada, y el pico Petrechema (2.255m).
En esta zona se pueden hacer ascensiones al Gran Pic y al Petrechema, desde cuyo collado se accede a España por el valle de Linza.
Todas las aproximaciones discurren por fantásticos y tupidos bosques de hayas (cuidado con los gnomos y demás duendes del bosque)
A la izquierda del valle se encuentra el pueblecito de Lhers, justo enfrente, y al otro lado del valle, del de Lescún y desde el que también salen algunas rutas.
El pueblo de Lescún es el sitio perfecto para tomar como base de cualquier excursión o actividad, contando con algunas pensiones, que en francés dicen Gites de Etape, y algún pequeño hotel y albergue.
Hay una página de internet que me parece interesante, no solo sobre Lescún sino sobre todo el Gave de Aspe: http://www.pbase.com/jmollivier/topo_va, con guías, croquis de itinerarios y vías de escalada; también interesante http://www.vallee-aspe.com/lescun/maison. Ah, por cierto, las dos en francés.
Hay que tener en cuenta que las ascensiones a picos o, incluso collados, no baja de los 900 metros de desnivel, pero los paseos por los bosques y hasta sus límites son muy fáciles y agradables.
En fin, para mí Lescún es uno de esos lugares en el que parece que el tiempo se para y al que no me canso de ir. La última ha sido el 8 de octubre, con el otoño reventando en el hayedo.
Las fotos hablan por si solas.
Nos vemos en Lescún.

30.5.06

SALIDA AL ANETO


Este fin de semana pasado subimos al Aneto por el Corredor Estasen. Vamos Isabel, Manolo, Narci y yo.
Llegamos a Benasque y subimos por la pista de Vallibierna; un poco de cena y al saco. Son ya LAS 11 de la noche.
Salimos de noche, a las 3, para pillar la nieve en buenas condiciones. Que sorpresa, si no hay casi nieve, los crampones nos los ponemos por encima del lago superior de Coronas.
A las 7 estamos entrando en el corredor que esta con nieve no demasiado dura, por lo que no utilizamos cuerda.
A la salida a la cresta hace un viento frio del norte muy fuerte, pero la cumbre está ahí mismo, así que tiramos por lo que es final de la Cresta de Llosás, ya con muy poca nieve.
Estamos a punto de sufrir un accidente cuando un bloque grande se mueve y me aprisiona una pierna. Gracias a que la piedra de abajo se mueve también y me deja sacarla; creí que me la rompía.
A las 9 hacemos cumbre. No hay nadie todavía, lo que estodo un lujo en esta montaña.
Unas fotos y salimos corriendo ya que la sensación térmica es de entre 7 y 10º bajo cero ( se nos congeló una botella de Aquarius que llevábamos en la mochila), solo las fotos y abrigarse.El Puente de Mahoma está sin nieve y lo pasamos sin más problemas que el fuerte viento.
Regresamos por el Collado de Coronas y la bajada hasta Vallibierna se hace eterna. En total casi 11 horas desde que salimos.
Hay que repetir esta actividad otro año, pero con nieve suficiente para poder subir con los esquís de travesía, entonces la bajada será otra cosa.