31.5.06

LESCUN

A unos 30 km. de la frontera del Somport y situado en el valle francés de Aspe, se encuentra el circo de Lescún. Se puede acceder también por el moderno Tunel del Somport, ahorrando curvas y tiempo.
El nombre lo toma de la principal población del valle, aunque solamente hay otro pequeño pueblo llamado Lhers.
Cuando entras en él te encuentras con un amplio valle de praderíos y fantásticos bosques de hayas que lo cubren todo hasta la altura en que aparecen esas señoras que nosotros, los mortales, llamamos montañas.
El valle está plagado de bordas y casas de labranza. Sus habitantes han sabido guardar, sin duda mejor que los de nuestro lado de la frontera, la naturaleza en estado puro, viviendo de lo que les ofrece, no solamente en Lescún, sino en todo el Gave de Aspe. Parece que no tienen ese ansia y esa necesidad de explotar sus cuentas de resultados llenándolo de edificios de apartamentos y del turismo arrasador. Sus principales visitantes somos nosotros, lo locos por el monte.
Desde el punto de vista que a nosotros nos interesa las posibilidades son muchas: excursiones, ascensiones, escaladas, barrancos, bicicleta, …
A simple vista podríamos dividir el Circo en tres zonas.
Por su lado derecho se accede a la zona del Pic d’Anie (2.504m); también se puede atravesar a Belagoa (Navarra) y a la estación de esquí francesa de La Pierre St. Martin.
La zona del centro está dominada por la mole del Billare (2.309m), enorme murallón de caliza, y por donde se accede al Lac de Lhurs, dominado por La Mesa de los Tres Reyes (2.424m) y el Dec de Lhurs (2.176m)
A la izquierda se encuentra la zona de Ansabere, cuyas estrellas son el Gran Pic (2.360m) y Petit Pic (2.300m) de Ansabere, este último con su famoso Espigolo, plagado de vías de escalada, y el pico Petrechema (2.255m).
En esta zona se pueden hacer ascensiones al Gran Pic y al Petrechema, desde cuyo collado se accede a España por el valle de Linza.
Todas las aproximaciones discurren por fantásticos y tupidos bosques de hayas (cuidado con los gnomos y demás duendes del bosque)
A la izquierda del valle se encuentra el pueblecito de Lhers, justo enfrente, y al otro lado del valle, del de Lescún y desde el que también salen algunas rutas.
El pueblo de Lescún es el sitio perfecto para tomar como base de cualquier excursión o actividad, contando con algunas pensiones, que en francés dicen Gites de Etape, y algún pequeño hotel y albergue.
Hay una página de internet que me parece interesante, no solo sobre Lescún sino sobre todo el Gave de Aspe: http://www.pbase.com/jmollivier/topo_va, con guías, croquis de itinerarios y vías de escalada; también interesante http://www.vallee-aspe.com/lescun/maison. Ah, por cierto, las dos en francés.
Hay que tener en cuenta que las ascensiones a picos o, incluso collados, no baja de los 900 metros de desnivel, pero los paseos por los bosques y hasta sus límites son muy fáciles y agradables.
En fin, para mí Lescún es uno de esos lugares en el que parece que el tiempo se para y al que no me canso de ir. La última ha sido el 8 de octubre, con el otoño reventando en el hayedo.
Las fotos hablan por si solas.
Nos vemos en Lescún.

30.5.06

SALIDA AL ANETO


Este fin de semana pasado subimos al Aneto por el Corredor Estasen. Vamos Isabel, Manolo, Narci y yo.
Llegamos a Benasque y subimos por la pista de Vallibierna; un poco de cena y al saco. Son ya LAS 11 de la noche.
Salimos de noche, a las 3, para pillar la nieve en buenas condiciones. Que sorpresa, si no hay casi nieve, los crampones nos los ponemos por encima del lago superior de Coronas.
A las 7 estamos entrando en el corredor que esta con nieve no demasiado dura, por lo que no utilizamos cuerda.
A la salida a la cresta hace un viento frio del norte muy fuerte, pero la cumbre está ahí mismo, así que tiramos por lo que es final de la Cresta de Llosás, ya con muy poca nieve.
Estamos a punto de sufrir un accidente cuando un bloque grande se mueve y me aprisiona una pierna. Gracias a que la piedra de abajo se mueve también y me deja sacarla; creí que me la rompía.
A las 9 hacemos cumbre. No hay nadie todavía, lo que estodo un lujo en esta montaña.
Unas fotos y salimos corriendo ya que la sensación térmica es de entre 7 y 10º bajo cero ( se nos congeló una botella de Aquarius que llevábamos en la mochila), solo las fotos y abrigarse.El Puente de Mahoma está sin nieve y lo pasamos sin más problemas que el fuerte viento.
Regresamos por el Collado de Coronas y la bajada hasta Vallibierna se hace eterna. En total casi 11 horas desde que salimos.
Hay que repetir esta actividad otro año, pero con nieve suficiente para poder subir con los esquís de travesía, entonces la bajada será otra cosa.